De qué hablamos cuando hablamos de pobreza | Editorial

Filadelfia tiene un problema de pobreza: el 26 por ciento de su población vive en la pobreza. Este tema ya de por sí desafiante se vuelve aún más problemático cuando los candidatos a cargos públicos hablan sobre la pobreza, porque las conversaciones nunca explican qué significa exactamente la pobreza y lo que realmente puede hacer al respecto un alcalde o un funcionario electo de la ciudad.

Las raíces de nuestra alta tasas de pobreza, incluida la pobreza profunda, que se define como 50 por ciento por debajo de la línea de pobreza, son complicadas y a largo plazo. Incluyen un cambio estructural que se aleja de la manufactura, anteriormente el corazón de la economía de la ciudad; la migración de puestos de trabajo a los suburbios; el estancamiento de los salarios (incluido el salario mínimo); y la disminución de los programas de seguridad social como Medicaid, cupones de alimentos y asistencia en efectivo.

Muchos de estos cambios ocurren y se mitigan a nivel estatal y federal. Por ejemplo, Filadelfia podría aliviar la pobreza si aumentara el salario mínimo. Lo ha hecho para aquellos que trabajan para la ciudad, pero no pueden hacer un cambio general sin ser cuestionados por el Estado.

Si bien el desempleo ha disminuido en la ciudad, muchas personas no están en la fuerza laboral y es posible que no tengan las habilidades técnicas adecuadas para solicitar puestos de trabajo de bajo nivel.

Otro factor: una alta tasa de ciudadanos de Filadelfia tiene discapacidades. Los datos de la Encuesta de la Comunidad Americana de la Oficina del Censo de los Estados Unidos en 2016 encontraron que el 16 por ciento de todos los residentes de Filadelfia, aproximadamente 246,000 personas, tenían una discapacidad; El promedio nacional es de 12.5 por ciento.

Los patrones de inmigración también juegan un papel importante. Un informe del Proyecto Pew Philadelphiade 2017 señala que en las últimas décadas, la población hispana de la ciudad ha crecido considerablemente. Mientras tanto, un porcentaje más alto de hispanos, el 37.9 por ciento, vive por debajo del umbral de pobreza a diferencia de cualquier otro grupo étnico.

Todo esto llega al punto en que el alcalde de Filadelfia, quienquiera que sea, no controla suficientemente las capas que pueden impactar seriamente la pobreza. Eso no quiere decir que no se pueda o no se deba hacer nada.

El alcalde, especialmente uno que preside una ciudad de eds, meds y tech*, puede presionar a los empleadores más grandes, como las universidades, para que reduzcan barreras de empleo y para alentar la creación de más empleos y contratos que se queden en Filadelfia.

Conectar a las personas con los beneficios disponibles era una función de Shared Prosperity (Compartir la Prosperidad), creada por el alcalde Michael Nutter. Poner en una sola oficina todos los esfuerzos para superar la pobreza se ha convertido en una prioridad menor; la administración actual cita programas preescolares ampliados, fondos para educación y otros programas como parte de una estrategia más amplia para superar la pobreza.

*eds, meds y tech significa

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Broke in Philly es un esfuerzo colaborativo de noticias (que incluye al The Inquirer) creado para investigar el problema y resaltar formas de avanzar hacia una mayor igualdad económica y movilidad. Hace más de un año que informa sobre programas e iniciativas que marcan la diferencia aquí y en otros lugares. Encuentre una síntesis en https://brokeinphilly.org/files/2019/05/Whats-Working_Final.pdf

 

Publicado: Mayo 11, 2019 – 5:01 AM

The Inquirer Comité Editorial | opinion@inquirer.com